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Centro de Divulgación y Medios
Notas de Prensa

Cinemateca reúne a psicoanalista y química farmacéutica en diálogo sobre toxicomanía, consumismo y placer

Por: Diana González

Una exposición de sobrados argumentos alrededor de estos temas desarrollaron el pasado jueves los profesores Mary Trujillo González y Juan Carlos Suzunaga, de la Universidad Nacional, en el foro de la película de culto Trainspotting, del director Danny Boyle, proyectada en el marco del ciclo de Cine de Arte y Ciencia.

El dolor, la angustia, la depresión, la búsqueda del goce total más allá del placer y la felicidad y, por supuesto, la toxicomanía –recurrentes en la película y, por supuesto, también en la vida real– fueron temas abordados desde las perspectivas de la química farmacéutica Mary Trujillo, del Departamento de Farmacia de la Facultad de Ciencias, y del experto en psicoanálisis Juan Carlos Suzunaga, de la Facultad de Artes.

"No necesitamos estar consumiendo estas drogas, una carga adicional no la necesitamos", reiteró la profesora Mary Trujillo González, química farmacéutica y docente del Departamento de Farmacia de la U.N. Foto: Yesid Villamizar, Centro de Divulgación y Medios.

Al inicio del foro, la profesora Trujillo contextualizó al público sobre la historia de los principales componentes de la heroína –la droga sobre la cual gira la trama de Trainspotting–, su estructura química y efectos. Así mismo, habló de algunos medicamentos como la metadona, un fármaco usado en el tratamiento del dolor y el síndrome de abstinencia que, según explicó, produce una sensación de placer pero que no es tan tóxico como la heroína.

Todo ello, con el propósito de insistir en que el ser humano no necesita este tipo de drogas para obtener placer, felicidad y bienestar físico y mental, pues el organismo tiene fuentes propias de producción de tales sensaciones y percepciones que, además, actúan como analgésicos, reduciendo y aliviando el dolor.

“No necesitamos estar consumiendo estas drogas, una carga adicional no la necesitamos, pues las endorfinas –conocidas como las hormonas de la felicidad– son naturales, innatas en el ser humano. Entonces, ¿qué necesitamos para tener un buen nivel de opioides en nuestro organismo?, reírnos, estar tranquilos, disfrutar de la naturaleza, caminar, hacer deporte, tener relaciones sexuales, bailar, cantar, enamorarse”, afirmó la docente.

Las drogas, así como los bienes y productos no esenciales, en parte, están dadas en función de las falsas necesidades creadas por la cultura de consumo. Por eso, la profesora Trujillo advirtió sobre la importancia de ser más críticos, de no dejarse llevar por “tanto capitalismo”, de no confiar demasiado en la industria farmacéutica y su publicidad y menos, en los efímeros y nocivos efectos de las sustancias sicoactivas.

El cine foro de la película Trainspotting es una de las estrategias de trabajo conjunto de las facultades de Artes y Ciencias de la U.N. Imagen: Cinemateca Sala Alterna.

“Las farmacéuticas, también por el capitalismo, han creado las enfermedades para poder mantener su negocio. Entonces, crean la enfermedad, crean el medicamento y luego, crean otro y otro porque eso tiene efectos adversos. Es un negocio y, por eso, tenemos que estar muy atentos y no dejarnos llevar por tanto consumismo”, denunció la profesora.

Sobre este tema, en particular, citó el ejemplo de la fluoxetina, un medicamento para evitar la depresión y que en la actualidad es recetado a muchas personas –en especial, a los jóvenes– con la excusa de que son bipolares. “Ahora toda la población es bipolar y multipolar y todos tenemos que estar medicados con antidepresivos. De eso hay mucho que hablar”, declaró.

Suzunaga, por su parte, dijo que la relación de equilibrio en el ser humano que planteó la profesora Trujillo no puede darse en realidad porque, tal como lo plantea Sigmund Freud, hay “un más allá del placer” y una tendencia a la destrucción total.

“Es la dimensión de la secreción física de una causa psíquica que implica una tendencia a la destrucción total. Aquí, también se evidencia un sistema económico y un modo de producción brutal que se llama capitalismo, que es la producción de plusvalía que se vectoriza con la producción de goce del sujeto, o sea, el sujeto no se satisface con el placer sino que busca un goce total más allá de cualquier dimensión de placer”, explicó el profesor.

El psicoanalista dijo, así mismo, que, según lo que planteaba el Marqués de Sade, el hombre satisface al otro, que el bien particular significa ayudar al otro pero que, en definitiva, ese otro hace de su semejante no un sujeto sino un objeto a expensas de su propio placer y que, por ende, la sociedad tiende a destruirse en su totalidad. O, por lo menos, esa es la lógica que impera en el mundo de los dependientes de drogas, sus familias y allegados, y de quienes se rodean y abastecen del negocio.

"El capitalismo ha hecho del hombre una riqueza productiva y, por tanto, lo ha convertido en objeto y desecho", profesor Juan Carlos Suzunaga, psiconalista y magíster en Ciencias Sociales. Foto: Conocimiento, saber y ciencia.

Al respecto, reiteró: “la película muestra que los medicamentos en el capitalismo plantean un problema de vínculo social que es la ruptura radical”.

Sobre la depresión dijo que, desde el punto de vista del psicoanálisis, no es una respuesta neuronal sino una enfermedad de la culpa y que esa enfermedad implica un encuentro con algo que el sujeto ni siquiera sabe qué es a consciencia, pero que lo afecta constantemente hasta llevarlo a ser un objeto de desecho.

“En las toxicomanías no hay sujetos sino objetos a tal punto que la mierda es más importante que el propio sujeto. Es la potencia de la crueldad de un medicamento. En el capitalismo pasa algo parecido, porque el capitalismo ha hecho del hombre una riqueza productiva y, por tanto, lo ha convertido en objeto y desecho. De hecho, estamos en la coyuntura del sistema educativo y en la de la economía naranja, donde esta última va a matar la posibilidad de la creación artística uno por uno y va a crear grandes industrias culturales en las que el artista va a ser un mercader de su propia obra”, concluyó.

En la librería de Las Nieves de la institución y en el marco de la Semana U.N. de las Ciencias se desarrolló este cine foro, una de las estrategias de trabajo conjunto que a principios de noviembre empezaron a desarrollar las facultades de Artes y Ciencias, apoyadas por el Centro de Divulgación y Medios, con el fin de fortalecer los vínculos entre las dos instancias y visibilizar la relación arte y ciencia en proyectos de investigación y creación.