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Notas de Prensa

Restauración del patrimonio audiovisual colombiano: un elevado costo que es necesario

Por: Diana González

Recuperar un material de este tipo acarrea varios desafíos, entre ellos una amplia inversión monetaria que puede ir desde los 80 hasta los 120 millones de pesos colombianos. La película “Amores ilícitos”, del director Heriberto Fiorillo, es una de las tantas cintas que han sido objeto de este proceso.

Dos entidades en Bogotá –una de carácter privado y la otra, pública–, tienen a su cargo la misión de restaurar y preservar el acervo fílmico, videográfico y sonoro nacional para garantizar, así mismo, la transmisión de la memoria en beneficio de las actuales y futuras generaciones. Ello, gracias a la alianza interinstitucional que hace varios años establecieron la Fundación Patrimonio Fílmico Colombiano y Radio Televisión Nacional de Colombia (RTVC).

“Convenios como los establecidos con entidades como […] RTVC-Señal Memoria permiten ver la misión de la conservación como un sueño que solo se realiza mediante una acción colectiva que comprende la memoria como un elemento fundante de la reflexión sobre el pasado, el presente y la proyección a un futuro”, destaca Alexandra Falla, directora de la fundación, en la página web de la entidad.

Amores ilícitos hace parte de la trilogía "De amores y delitos", la cual narra la idiosincrasia y contexto de la sociedad colonial del siglo XVIII . Foto: RTVCPlay.co

De ese proyecto de restauración hace parte la trilogía colombiana “De amores y delitos” (Bituima 1780, El Alma del maíz y Amores ilícitos), una serie que –inspirada en los Archivos Históricos de Indias y a partir de un proyecto de investigación del escritor Gabriel García Márquez– relata la idiosincrasia y contexto de la sociedad colonial del siglo XVIII.

“La función social tanto de RTVC como de la Fundación Patrimonio Fílmico Colombiano es rescatar este tipo de materiales, darles una nueva vida digital y ponerlos al servicio de las nuevas generaciones”, explicó Ricardo Cuestas, de la fundación, durante el foro de la película Amores Ilícitos, proyectada la semana pasada en el marco del ciclo de cine histórico que organizan la Cinemateca Sala Alterna y el Centro de Divulgación y Medios (CDM) de la Facultad de Artes de la Universidad Nacional.

Precisamente, dos de los temas en los cuales han venido avanzando en mayor medida, según la fundación, son la preservación de las obras y la disposición de las bóvedas de almacenamiento de soportes audiovisuales en condiciones técnicas y medioambientales estables.

Para la intervención de este tipo de material se consideran, entre otros criterios, el estado de conservación de los soportes, la fecha de producción y la importancia cultural y artística de las obras en la historia de la cinematografía nacional, pues de por sí la inversión puede llegar a alcanzar los 120 millones de pesos por cinta.

Amores ilícitos es una de las cintas que han sido restauradas en el marco del proyecto de recuperación y preservación del patrimonio audiovisual colombiano. Foto: Señal Colombia.

“Este proceso de restauración normalmente puede tener un valor de entre 80 y 120 millones de pesos para una sola película, y eso nos da una idea clara de lo que significa la recuperación del patrimonio audiovisual en términos de costos”, reveló Cuestas tras manifestar que, en algunos casos, han logrado la restauración digital de materiales fílmicos con nivel de degradación 4 o 5, una afectación física de las cintas bastante riesgoso.

En este sentido, películas muy antiguas, registradas en nitrato de celulosa que datan del período silente y comienzos del sonoro, han podido ser restauradas. En total y de acuerdo con cifras otorgadas por Cuestas, han restaurado 80 películas –en resolución HD, 2K y 4K– correspondientes a diferentes momentos de la producción audiovisual nacional.

“La fundación ha recuperado películas desde 1815 hasta películas realizadas más recientemente. Eso da cuenta de un proyecto de una magnitud importante que se ha venido ejecutando durante los últimos tres años y que ha hecho posible seguir recuperando importantes joyas de la producción audiovisual nacional”, reafirmó.

El alma del maíz es la próxima y última proyección del ciclo de cine histórico. Imagen: Cinemateca Sala Alterna.

Equipo de producción de “Amores ilícitos” al servicio de la U.N.

Varios miembros que conformaron el equipo de producción de esta cinta hoy forman parte de la comunidad académica de la Universidad Nacional y, desde sus respectivos roles, procuran fomentar proyectos relativos a la divulgación del patrimonio audiovisual. Así lo dijo Cuestas tras revelar que, entre ellos, el profesor Alberto Amaya –de la Escuela de Cine y Televisión, productor general de la trilogía y actual director del CDM–, ha sido y sigue siendo una pieza clave en el proceso.

“Recuerdo varios nombres de la producción que hoy están vinculados a la Universidad Nacional y que han permitido tener vivas esas historias. El profesor Alberto Amaya es una de las personas que más influyó en la trilogía en la medida en que fue el productor general de las tres películas y, también, es uno de nuestros aliados más valiosos, más receptivos”, destacó.

De esta manera, concluyó la penúltima actividad del ciclo de cine histórico que en su fase final proyectará el segundo filme de la trilogía “El alma del maíz” este jueves 13 de diciembre. Entrada libre. Invitan: Cinemateca Sala Alterna y Centro de Divulgación y Medios de la Facultad de Artes de la U.N.