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Centro de Divulgación y Medios
Notas de Prensa

Historiadores buscan difundir el contexto geopolítico del proceso independentista colombiano

Por: Diana González

Ponentes de Venezuela, Holanda y Colombia se reunieron el pasado martes alrededor del Ciclo de Conferencias de las Artes –organizado por el Centro de Divulgación y Medios (CDM) de la Facultad de Artes de la Universidad Nacional de Colombia– para exponer sus visiones sobre algunos sucesos que fueron importantes en la emergencia de la nación colombiana y en el proceso de reconocimiento como república en el contexto global.

Edgardo Mondolfi, de Venezuela; Sytze van der Veen, de Holanda, y Francisco Ortega y Carlos Cifuentes, de Colombia, fueron los invitados al seminario Naciendo al mundo hace 200 años, una actividad académica desarrollada en uno de los auditorios de Posgrados de Ciencias Humanas, en el campus de la Universidad Nacional (U.N.).

El seminario, enmarcado en los eventos de conmemoración del Bicentenario de la Independencia colombiana, responde a la necesidad de estos historiadores por difundir la plenitud de los procesos y acontecimientos que dieron lugar a la instalación de la república y a su reconocimiento como nación en la comunidad internacional.

Al respecto, el profesor Ortega, del Departamento de Historia de la U.N., señaló que, sin duda, es muy importante celebrar la independencia nacional y los actos heroicos de los padres de la patria, pero que también urge reconocer el sentido de los procesos sociales, políticos y culturales que dieron paso a las transformaciones de pensamiento y acción que terminaron por conducir a la Nueva Granada a su liberación del yugo español.

El seminario "Naciendo al mundo hace 200 años" se desarrolló el pasado lunes 29 de abril como parte del Ciclo de Conferencias de las Artes. Óleo de Coroliano Leudo, 'Firma del acta de independencia de la Nueva Granada'. Fuente: eltiempo.com

“Festejar la Independencia y celebrar a los héroes de la patria, como Bolívar, Santander, en fin, está muy bien, pero cuando reducimos lo significativo de ese proceso –de lo que ocurrió en 1819–, exclusivamente, a unos eventos, corremos el gran riesgo de perder el sentido de lo que realmente ocurrió hace 200 años”, manifestó.

Según él, la gesta militar neogranadina hizo parte de un proceso social, político, cultural e internacional mucho más amplio que transformó la “tierra firme y la vida del mundo”, y que, en el caso colombiano, contribuyó al ordenamiento del pueblo para que este pudiera enfrentar y romper definitivamente el dominio monárquico, dando existencia a nuevas instituciones civiles y políticas.

“El Departamento de Historia de la Universidad Nacional apuesta a desentrañar el sentido de las funciones técnicas, pretéritas, y sus pertinencias para seguir insistiendo en los procesos políticos y culturales que transformaron tierra firme durante el periodo que va de 1818 a 1819”, recalcó.

Para el profesor Ortega, el reconocimiento internacional y la apertura a un mundo complejo, volátil y, en algunos casos, profundamente hostil, son factores que también hacen parte del proceso independentista colombiano. Incluso, señaló, tanto o más que los campos de batalla y aún más que el proceso que le dio, finalmente, el reconocimiento a Colombia y, en general, a Hispanoamérica.

La Nueva Granada, el gran sueño de Bolívar, surgió como estado independiente después de la desintegración de la República de la Gran Colombia en 1830. Imagen: http://colombia1832.blogspot.com

Por eso, insistió en que esos hechos “constituyen un hito fundamental en la doctrina internacional del reconocimiento y también en el reconocimiento a una serie de hitos del derecho internacional”.

A su turno, el profesor Mondolfi, quien compartió sus conocimientos con el público mediante videoconferencia desde la Academia Nacional de la Historia de Venezuela, habló de las relaciones diplomáticas “insurgentes” de la Nueva Granada. De ahí que titulara su exposición “De una a otra diplomacia: de los primeros contactos con el mundo exterior a la diplomacia de Colombia en 1819”.

La Gran Colombia y la Gran Holanda

Significativas relaciones –aunque poco conocidas– conservan Colombia y el Reino de los Países Bajos desde antes de la proclamación de la Independencia colombiana, según comentó en su conferencia el profesor Sytze van der Veen, historiador especializado en temas sobre la Gran Colombia y autor del libro “La Gran Colombia y la Gran Holanda, 1815-1830. Una relación entre sueño y realidad”.

Según el historiador, la Gran Holanda fue un sueño lapidario y fugaz alrededor del cual se unieron Holanda y Bélgica, una unión que, sin embargo, llegó a su fin tras la separación de los belgas y que solo perduró 15 años, entre 1815 y 1830.

Su origen y corto desarrollo fue un fenómeno contemporáneo y de similares características al de la Gran Colombia, que se inició y afianzó en 1819, pero que desapareció a causa de la separación de Venezuela y Ecuador, poco antes de la muerte de Bolívar.

De acuerdo con van der Veen, la historia de este nexo bilateral se remonta a 1815, cuando la Gran Colombia de Simón Bolívar y la Gran Holanda del rey Guillermo I iniciaron relaciones comerciales durante la guerra de Independencia, debido, principalmente, a que los colombianos decidieron comprar armas en Holanda.

Sin embargo, ese sueño de unidad hispanoamericana que fue para Simón Bolívar la Gran Colombia, murió con él en 1830. “Algo parecido pasó con Holanda”, señaló el historiador, quien además sostuvo que en 2019 también se celebra el bicentenario de las relaciones entre Holanda y Colombia.

La Nueva Granada, el gran sueño de Bolívar, surgió como estado independiente después de la desintegración de la República de la Gran Colombia en 1830. Imagen: http://colombia1832.blogspot.com

Un Sistema de Estados Suramericanos

La Gran Colombia tuvo un rol principal en el proceso de construcción del Sistema de Estados transnacional, un conjunto de países suramericanos que confluyeron alrededor de ciertos intereses republicanos, encauzados a velar por su independencia y, por tanto, a oponer resistencia a cualquier tipo de intervención extranjera.

Así lo explicó Cifuentes, para quien sus principales intereses de investigación están orientados hacia la historia de las relaciones exteriores colombianas y sudamericanas en el siglo XIX, especialmente, la comprensión de la unión continental en la región y su relación con ciertos aspectos globales.

Durante su conferencia, el historiador enfatizó en la labor diplomática de la Secretaría de Relaciones Exteriores de la Gran Colombia, pues según comentó, esta inició una nueva era en la diplomacia de Colombia con el imperio español.

Al respecto, explicó: “Desde el principio, su labor de consulado se enfocó en tres objetivos: el primero fue garantizar el sustento jurídico de la existencia de la república en el mundo, esto es dar reconocimiento; el segundo, propender por la búsqueda del sustento económico para el proyecto republicano, es decir, buscar empréstitos, y el tercero, garantizar la existencia de la república contra el enemigo”.

En la década de 1820, finalmente, existió un Sistema de Estados Suramericanos caracterizado, según Cifuentes, por una política interna, por vivir bajo sus propias dinámicas conformadas en un contexto republicano, y por su decidida organización hacia la derrota del ejército realista.

Esta sesión del Ciclo de Conferencias de las Artes, organizada por el CDM, se desarrolló en colaboración con el Departamento de Historia de la Sede Bogotá de la Universidad Nacional de Colombia.