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Centro de Divulgación y Medios
Notas de Prensa

Jazz contra cadenas

Por: Pablo Enrique Triana Ballesteros

Conozca la influencia de Colombia en los orígenes mismos del jazz. Este género musical estuvo de celebración recientemente y para su festejo, entrevistamos a uno de sus representantes más virtuosos del país.

Muchos afirman que el jazz nació a finales del siglo XIX en Estados Unidos, como una derivación del blues y de la música africana. Sin embargo, estas no fueron sus únicas influencias. De hecho, hay también quienes lo catalogan como el género musical más prolífico en este sentido y a lo mejor sea por esto que resulta tan difícil catalogarlo dentro de un solo género; pues aparte de las ya mencionadas, también tiene influencias del rock y pop modernos, así como de la música clásica.

“El jazz llega a Colombia a la Costa Atlántica en los años 20-30 y allí se generan los primeros contactos con esa música que, para ese entonces, era música de baile, con familias aquí en Cartagena y en Barranquilla”, explica Antonio Arnedo, maestro e intérprete de este género en una entrevista otorgada al Centro de Divulgación y Medios (CDM) de la Facultad de Artes de la Universidad Nacional de Colombia.

Pero, su riqueza no solo se manifiesta en sus raíces, sino también en sus derivaciones. Con más de 40 subgéneros, el jazz es, sin duda, uno de los géneros musicales más pródigos de las artes sonoras. De sus tres categorías principales —early jazz, modern jazz y jazz related— se derivan muchas otras vertientes musicales, como el swing, bop, world fusion, latin jazz o el funk, entre muchas otras.

“La escena del jazz en Colombia es una escena diversa construida a pulso durante muchos años con representantes de muchas generaciones y que ahora tiene una masa crítica de músicos gigante, muy importante y que tiene un carácter, una caracterización, que hace de esa escena una escena rica, diversa, con energía, con una capacidad creativa, inmensa, muy, muy interesante”, prosigue Arnedo.

Sin embargo, esto no es lo más interesante del jazz. Lo mejor del jazz es que nació como una protesta social que alzaba su puño contra la discriminación racial, tan propia de su cuna, y luego también prestó sus tonadas para que luchas como la feminista se sintieran representadas y vinculadas con la misma pluralidad y diversidad de sus notas y ritmos.

Por esto, en 2011 la Unesco declaró el 30 de abril como el Día Internacional del Jazz, ya que considera que este género, además de ser un deleite para el alma, es un motor valioso que contribuye a la educación sobre la paz, la unidad, el respeto y el reconocimiento entre diversas comunidades.

“El aporte de la escena colombiana al acervo inmenso que tiene el jazz universal se da justamente en el contacto con nuestras músicas, pero hay que hacer la salvedad de que la música colombiana y su desarrollo tiene muchísimo que ver con el origen del jazz y con el desarrollo del idioma como tal: el idioma jazzístico. Pertenecemos al mismo compendio cultural y, por lo tanto, hacemos parte de un mismo desarrollo, de una misma sonoridad, de un mismo espacio expresivo; en principio, con las diferencias que da el territorio, el desarrollo de las músicas en cada lugar y la manera cómo esas manifestaciones fueron coagulando”, aporta Arnedo.

Adicionalmente, el académico señala que “la escena local está también marcada muy fuertemente por lo que ha pasado con las escuelas de música, por un lado. Pero no solo eso, hay proyectos que han nacido en las universidades, nosotros somos pequeños recipientes de espacios de creación que se reflejan desde la academia. Puedo hablar de proyectos como Capicúa de la Universidad Nacional, Melissa Pinto, Juan Pablo Tobón, que han generado sus propios proyectos y que tienen una proyección a nivel nacional e internacional”.

Y así, con este breve recorrido podríamos concluir que “el jazz es un lenguaje que evolucionó alrededor de la presión social y cultural en un espacio como el territorio americano y no hablo solo de Norteamérica, sino de todo el territorio americano en general, porque recibe influencias muy interesantes y fuertes de músicas del Caribe, del sur, de Brasil, en su etapa inicial de nacimiento y consolidación, pero creo que lo más importante del idioma y de su evolución es que el jazz es un espacio de convocatoria, de diversidad, de diálogo, de creación, de aprendizaje y de continua evolución, y por eso es tan importante”, afirma Arnedo.