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Centro de Divulgación y Medios
Notas de Prensa

Memoria ¿el relato de los vencedores?

Por: Pablo Enrique Triana Ballesteros

Xavier Roige, experto museólogo y conferencista internacional, habló en el Ciclo de Conferencias de las Artes sobre los distintos tipos de museos y el rol que cumplen en la construcción y preservación de la memoria.

A pesar de los cambios de último momento suscitados por la situación de orden público en el campus de la Universidad Nacional de Colombia (Unal), la Maestría en Museología y Gestión del Patrimonio y el Centro de Divulgación y Medios (CDM) de la Facultad de Artes (Farbog) lograron, no solo llevar a cabo la conferencia titulada, Patrimonios sensibles: políticas y usos de la memoria en museos y espacios patrimoniales, sino que además, consiguieron atraer a una buena cantidad de público en el Auditorio Virginia Gutiérrez para escuchar al vicerrector de la Universidad de Barcelona, Xavier Roige hablar sobre un tema que, al parecer, llama, y mucho, la atención de los colombianos.

Mucho se ha dicho en los últimos años sobre memoria, pero más allá del incesante y aturdidor zumbido mediático ¿sabemos qué es la memoria y cómo se construye o para qué?

“Lo primero que hay que entender sobre este asunto es que la memoria nunca es neutra. Por eso al Estado le interesa tanto dominarla. Pero, asimismo, existen otros entes o agentes sociales interesados en contar su propia historia o la de sus comunidades”, explica Roige en una entrevista otorgada al CDM.

En este sentido, se entiende la proliferación de museos y sitios de memoria alrededor del mundo, así como los diferentes tipos de uso y significaciones que han adquirido a lo largo de los territorios y de los años: patrimonio éclaté, defensa de derechos humanos, nuevos patrimonios, usos turísticos, entre otros.

En este sentido, los museos son agentes de creación de la memoria. Y Roige presentó una especie de taxonomía de los diferentes tipos de instituciones museales, que a su parecer, enlosan el camino para su comprensión y estudio.

En primer lugar, están los monumentos que son los que se construyen o erigen para conmemorar un hecho específico, por lo general son ordenados por las esferas hegemónicas de la sociedad en las que se levantan y suelen darse tras sucesos bélicos.

Otro tipo, son las manifestaciones de, lo que se denomina, memoria espontanea. Suelen ser los que, como su nombre lo sugiere, surgen de la espontaneidad de las personas del común como expresiones de su sentimiento frente a un hecho capaz de conmover sus emociones y que no quieren que se olviden. Ejemplo de esto, fueron las velas, fotos, carteles y demás muestras que la gente emplazó de manera voluntaria, tanto al frente de la clínica San Ignacio, como en la 19 con 4ta en Bogotá en honor y memoria de Dilán Cruz, luego de que el joven de 19 años muriera de manera indignante a manos del Esmad en 2019.

Los museos militares son otro tipo. Y pues no hay mucho que decir sobre ellos. Son los que el estamento, en derivación de sus brazos armados, establecen para contar la historia que les interesa.

Los museos de guerra, por su parte, aunque pueden asemejarse mucho a los anteriores, no necesariamente relatan tan solo un lado de la historia, sino que, por lo general, intentan recoger varias versiones de lo acaecido, eso sí, siempre entorno de alguna guerra, obviamente.

En cambio, los museos de resistencia sí suelen contar el lado b de la historia. Dar voz a las minorías que han luchado y resistido a quienes se ubican en las esferas de poder y dominación.

La lista la completan los museos sobre el holocausto, los museos de memoria, escenarios históricos, las ruinas, campos de concentración, museos del horror, memoriales museo (ej. torres gemelas), recreación histórica y memoria nostálgica.

En cuanto a los museos y espacios de memoria, de tanto interés desde hace años en Colombia, “hay que decir que son los más difíciles de crear, por tres motivos, principalmente: por la dificultad de definir qué discurso político debe tener, por la dificultad para consensuar qué narrativa se debe seleccionar (el museo debe simplificar discursos, pero en estos casos ¿cómo se simplifican temas tan complejos?), y por las cuestiones museográficas (¿qué objetos? ¿qué tipo de escenarios? ¿qué debe contener un museo de este tipo?), explica Roige.

“Ahora, el caso de Colombia, es aun mucho más complejo, en tanto el conflicto todavía está en curso. En Europa mirábamos su situación con alta expectativa para ver si iban, con un conflicto tan extenso y tan fresco, poder establecer y consolidar espacios y museos de memoria y, de hacerlo, cómo. Evidentemente, el asunto está muy fresco aún y eso lo hace sumamente más complejo”, concluye el experto.