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Centro de Divulgación y Medios
Notas de Prensa

Con un “rito de paso” se inauguró la exposición Taller forma y estructura

Por: Diana González

En toda una celebración de gran importancia se convirtió la apertura de la muestra de trabajos finales de este taller del programa de Diseño Gráfico de la Facultad de Artes de la Universidad Nacional de Colombia (UNAL). Con estos trabajos inspirados en la dinámica de la Bauhaus, se rindió un homenaje a esta influyente y revolucionaria escuela en el marco de la conmemoración de sus 100 años. El círculo, el triángulo y el cuadrado fueron las formas que pulularon durante la exhibición.

Al estilo festivo de la Bauhaus y como un reconocimiento a la trayectoria de esta escuela, los estudiantes del “Taller forma y estructura” y su profesor –el diseñador gráfico y pedagogo en arte José Jairo Vargas– acordaron finalizar este primer semestre de la carrera académica en medio de un ambiente de regocijo.

Y aunque no hubo disfraces, solo pequeños accesorios y un sombrero tricolor y triforme que ellos mismos construyeron, sí hubo talento en el diseño. Pero también, mucha alegría y satisfacción por el trabajo individual y, sobre todo, por el trabajo en equipo que a lo largo del semestre desarrollaron y cuyos resultados exhibieron en el edificio 217 de Diseño Gráfico entre los días lunes 15 y martes 16 de julio pasado.

Con un ambiente festivo, se inauguró la exposición Taller forma y estructura, que da cuenta de los trabajos finales de los estudiantes de primer semestre de Diseño Gráfico. Foto: Sergio Ruiz, Centro de Divulgación y Medios.

En medio de este ambiente de jolgorio, se hicieron presentes dos estudiantes expertos en percusión del Conservatorio de Música de la Facultad de Artes de la UNAL, alumnos del maestro Mario Sarmiento. Ellos se unieron al evento y amenizaron la ocasión interpretando la pieza Theatric No. 6, del compositor estadounidense Casey Cangelosi.

Por la importancia de este proceso y del evento de finalización y presentación de los trabajos estudiantiles, el profesor refirió que él decidió denominar este cierre como un “rito de paso”, es decir, como un evento de gran importancia que emula uno de los aspectos característicos de la Bauhaus. De ahí la magnitud del espíritu festivo que reinó antes, durante y después de la apertura de la exposición al público.

“Yo he querido que esto sea un rito de paso para que tenga relación directa con la Bauhaus, porque en ella siempre hacían un festejo al final. Ahorita nos van a ver alegres, con unos sombreros, recordando esa enseñanza que nos dejó la Bauhaus, recordando su método de aprendizaje, en el que el maestro y el estudiante se comprometen en un bien común, eso es lo fundamental”, comentó al respecto el profesor Vargas, quien dialogó con el Centro de Divulgación y Medios (CDM) antes de dar inicio al acto protocolario de inauguración de la muestra de trabajos finales del taller a su cargo.

Al evento de inauguración de la exposición asistieron dos estudiantes percusionistas del Conservatorio de Música de la Facultad de Artes. Foto: Sergio Ruiz, Centro de Divulgación y Medios.

Esta metodología de trabajo colaborativo desdibuja –en cierta forma– los límites jerárquicos entre el docente coordinador y sus estudiantes, solo porque así lo acordaron al principio del taller, solo porque su finalidad era trabajar en equipo, todos unidos en un mismo propósito.

“Desde el principio del taller acordamos que trabajaríamos todos en equipo y que aunque la figura del profesor no se iba a perder, se iba a confundir con ellos, porque este es un taller donde los estudiantes y el profesor son un equipo. Es la educación centrada en los alumnos, yo solo los acompaño, esa es esencia de este taller”, recalcó el académico, tras insistir en que para él no existe en sus clases el estudiante número uno, sino que todos son únicos, con diferentes capacidades y fortalezas individuales que suman al conjunto.

Para el docente, este semestre fue muy revelador, no solo por la calidad en los trabajos que los estudiantes realizaron durante todo el semestre y que llevaron al espacio expositivo, sino también, y en especial, porque lo verdaderamente importante, según dijo, no son los resultados sino el proceso, el aprendizaje, la puesta en común, la metodología que llevó a cabo con ellos y a la que todos respondieron positivamente.

Por eso, con propiedad dijo: “me llama la atención que todos aprendan. Bajo esa circunstancia los estudiantes tienen un comportamiento diferente, lo he comprobado y eso es parte de una investigación que estoy haciendo. Se trata de manejar diferente el taller, con los mismos fundamentos pero desde otra perspectiva y, por eso, se llama forma y estructura”.

Alrededor de su propio rostro trabajaron los estudiantes del taller en diferentes oportunidades. Foto: Sergio Ruiz, Centro de Divulgación y Medios.

Una exposición inspirada en la Bauhaus

Una serie de formas y figuras geométricas, contornos faciales en alambre, carteles con las características de comunicación de la Bauhaus, posters tipo collage con referentes gráficos de los proyectos de la asignatura, intervenciones y composiciones fotográficas alrededor de la percepción del espacio ilusorio, así como diseños de formas escultóricas triformes (círculo, cuadrado y triángulo), adornados con las letras B y H de la Bauhaus, conformaron la muestra de trabajos finales de 16 estudiantes del taller.

Felipe Ramírez, uno de los estudiantes expositores, comentó al CDM que las diferentes obras que conforman la exposición tienen mucho que ver con lo que les enseñaron sobre la Bauhaus. Por tanto, indicó: “empezamos a dibujar muchas diagonales y líneas, pero también las figuras de la Bauhaus, como el cuadrado, el círculo y el triángulo”.

En relación con los carteles sobre la Bauhaus, Valentina Torres, otra de las expositoras, dijo que de lo que se trató de hacer con este tipo de piezas era, en esencia, rendir un homenaje a esta escuela vanguardista, pero que una de las condiciones era incluir en cada cartel el diseño de su rostro, el objeto con el que trabajaron a lo largo del semestre.

“Hay unos rostros en alambre que hicimos al inicio del semestre, y teníamos que integrarlos como la parte más importante del cartel. Yo hice varios bocetos, pero cada uno hizo su autorretrato en alambre a partir de unas fotografías de nuestra cara, tomadas de frente, de 45 grados y de perfil, y con base en eso, hicimos el cartel”, aclaró la estudiante.

Con la exposición y el evento de apertura, los estudiantes y el profesor del taller rindieron un homenaje a la Bauhaus, en el marco de la conmemoración de sus 100 años. Foto: Sergio Ruiz, Centro de Divulgación y Medios.

“Este es un trabajo lindísimo, diferentes calibres, la expresión. Aunque no se trataba de que quedara perfecto, exactamente igual, sino de que hubiera algo que los representara, que se sintiera que están ahí”, resaltó el profesor Vargas al referirse a los rostros en alambre que de sí mismos hicieron los estudiantes, algunos con gafas tal como son en su realidad.

Lamentablemente, la exposición solo estuvo abierta durante dos días, pues el espacio estaba reservado para la puesta en escena de otros trabajos estudiantiles. Sin embargo, el profesor Vargas aseguró que procurará llevarla a otros escenarios expositivos, pues es necesario reconocer el trabajo, dedicación y gusto con el que hicieron sus obras. Y hasta la financiación, pues reunieron recursos entre todos –profesor y estudiantes– para llevar a cabo este evento.

“Ahorita va a haber un congreso en Medellín y me gustaría mostrar este material allá, pero también en Alemania, porque aunque este es un taller de primer semestre, está dando cuenta de unas obras en las que se ve el placer del trabajo”, enfatizó el profesor Vargas.

Durante el acto protocolario de inauguración, el profesor Carlos Arturo Acosta, director de la Escuela de Diseño Gráfico, coincidió con esta apreciación y felicitó a los estudiantes por su trabajo y esfuerzo económico que ello les representó. De ahí que, en cierta forma, comparara este contexto y, en general, el colombiano con el de la Bauhaus alemana en la época de la posguerra.

“La escuela (Bauhaus) tampoco tenía grandes recursos, tenía toda suerte de dificultades; tenían que hacer cosas a la manera como ustedes hicieron los sombreros que tienen puestos, con lo más económico y versátil posible”, aseguró el directivo.