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Centro de Divulgación y Medios
Notas de Prensa

Grupo estudiantil avanza en el desarrollo de la fundición y microfundición a la cera perdida

Por: Diana González

Mediante una fugaz exposición de piezas escultóricas de diferentes tamaños y formas, el grupo Las Lapas –de la Universidad Nacional (U.N.)– dio a conocer, recientemente, a la comunidad académica de la institución los avances que ha logrado en pocos años en este complejo proceso, que durante mucho tiempo en la U.N. había permanecido oculto, a la espera de ser rescatado.

“Hace 35 o 40 años que no se desarrollaba esta técnica en la Universidad Nacional o, por lo menos, no en la Facultad de Artes”, reveló el investigador Alexander Romero, profesor del taller básico de Fundición escultórica de la U.N. y líder del grupo estudiantil Las Lapas, que ha venido desarrollando procesos de investigación-creación con base en esta técnica.

En efecto, este proceso escultórico se desarrollaba en el centro de Bogotá en el claustro de Santa Clara, antecesor de la Escuela de Artes y Oficios y esta, a su vez, de la Escuela de Bellas Artes de la U.N. Luego, la técnica siguió su curso desde el Claustro de San Agustín hasta que, poco a poco, fue quedando en el olvido por ciertas adversidades, según explicó el profesor Romero al Centro de Divulgación y Medios (CDM) de la Facultad de Artes de la U.N.

Pese a que el laboratorio de fundición escultórica de la U.N. empezó a consolidarse, nuevamente en 2014, como un espacio para la formación y el desarrollo de proyectos artísticos, al parecer hoy no hay evidencia de fuentes documentales que reposen en la Facultad de Artes y que den cuenta de esta técnica.

Así lo reveló el docente, quien además dijo que, a raíz del interés por recuperar el proceso, el grupo Las Lapas –del que él hace parte– decidió investigar por fuera de la institución, pues lamentablemente, recalcó el profesor, no existe en la facultad un acervo científico en este tema.

El grupo estudiantil Las Lapas reúne a estudiantes de pregrado y posgrado de la U.N., así como a estudiantes de extensión, quienes han ahondado en el estudio sobre los procesos de fundición y microfundición a la cera pérdida. Foto: Sergio Ruiz, Centro de Divulgación y Medios.

“Los estudiantes tenían la intención de trabajar algo de mayor formato y eso nos llevó a investigar cómo hacerlo, porque la universidad o, por lo menos, la Facultad de Artes no tiene un acervo en esta técnica de la fundición a la cera perdida. Tal vez, porque esta fue decayendo a medida que los maestros que tenían el conocimiento se fueron jubilando, es decir, casi desde que la facultad se trasladó del Claustro de San Agustín al campus”, explicó el profesor Romero.

Por su parte, Ricardo Arciniegas, estudiante de artes plásticas de la Facultad de Artes de la U.N. y miembro del grupo Las Lapas, contó al CDM que “este proceso se empezó a recuperar hace pocos años, porque el laboratorio de fundición escultórica de la U.N. estuvo cerrado durante mucho tiempo”.

Esta afirmación la comparte Mauricio Vargas, también estudiante y miembro del grupo, quien agregó que desde el taller de fundición de la U.N. no se habían podido producir piezas a gran escala porque, según sus palabras, no se sabía cómo.

Por fortuna para ellos, la asignatura Objeto, que imparte el profesor Romero, ha retomado el estudio y la práctica de este proceso. Y aunque para partir de una base sólida el grupo estudiantil tuvo que buscar y recurrir al taller de un experto –externo a la U.N.– en la técnica de fundición a la cera perdida, hoy puede ufanarse de lo conseguido.

Al respecto, el profesor dijo: “como no teníamos donde investigar acá, nos tocó buscar por fuera de la universidad y encontramos un taller de un fundidor que hace piezas tipo monumento y obras de arte urbano con fundiciones en aluminio y bronce; con él tuve la oportunidad de hacer un encargo a mayor escala y, así, adquirí el conocimiento que trajimos para poder realizar las piezas de gran formato”.

Con la exposición "Procesos escultóricos del fuego II”, sus organizadores buscaron dar a conocer los resultados de los procesos de investigación-creación realizados en el Laboratorio de Fundición Artística de Facultad de Artes. Foto: Sergio Ruiz, Centro de Divulgación y Medios.

Precisamente, la aplicación de ese conocimiento es el que se percibe en el detalle no solo de las piezas de gran formato sino, también en el de cada una de las más de 40 piezas que diseñó el grupo a distintas escalas –a base de fundición y microfundición a la cera perdida– y que se exhibieron durante la segunda semana de abril en uno de los pasillos del edificio de Posgrados de Ciencias Humanas de la universidad. Allí, durante cuatro días los estudiantes y el profesor Romero ofrecieron varias charlas explicativas sobre la técnica y el proceso en sí mismo.

Procesos escultóricos del fuego, primera y segunda parte

Ya en junio de 2015 se había desarrollado una primera exposición con base en esta técnica. Se trató de “Procesos escultóricos del fuego: fundición a la cera perdida”, una muestra del trabajo de los estudiantes de últimos semestres de la asignatura Objeto –la misma que hoy imparte el profesor Romero– y, también, de algunos docentes de la misma, que buscaban fomentar el interés hacia este proceso.

La segunda muestra relativa a esta técnica, “Procesos escultóricos del fuego II, actualidad de una tradición” recogió el trabajo de estudiantes de pregrado y posgrado de la U.N. (reunidos en el grupo Las Lapas) –y de extensión–, quienes llevaron su proceso investigativo a uno creativo en el que, pese a su carácter colectivo, cada uno impregnó su propio interés.

“Las piezas mías son una búsqueda personal. Una de ellas es una representación de una india, a partir de un dibujo de los exploradores británicos en las selvas amazónicas. La idea era hacer una reinterpretación de la identidad y transmitirla a través del material y la técnica. Esa pieza fue difícil porque el tamaño y sus formas iban cambiando el proceso y esos conocimientos no los teníamos en el taller”, argumentó Mauricio Vargas.

Las piezas de Ricardo Arciniegas, por su parte, tienen relación con el vacío. “Trabajo a partir de pequeños módulos en el hacer, que es una parte que quería explorar con el material, porque llevamos poco haciendo estos trabajos, pero ha sido un gran aprendizaje”, resaltó.

Las piezas que formaron parte de la muestra escultórica tienen que ver con los intereses personales de los estudiantes. Foto: Sergio Ruiz, Centro de Divulgación y Medios.

Fundición y microfundición a la cera perdida, similar a la de los muiscas

El manejo de la cera que se le dio a algunas de las piezas de la exposición tiene relación directa con los conocimientos adquiridos en la asignatura “Arte rupestre muisca”, que brinda la Facultad de Artes y con la que se buscó trabajar de manera similar a como lo hacían los muiscas. Así lo dijo el profesor Romero, quien además aseguró que el docente a cargo de esa asignatura tiene un amplio conocimiento al respecto y, por eso, lo consideran un tutor del proyecto.

“Lo que hicieron los estudiantes es que tomaron un diseño prehispánico y lo reinterpretaron, lo reelaboraron a partir de láminas, de construcciones con hilos, hasta llevarlo a lo que se ve en la muestra. La microfundición a la cera perdida requiere otros equipos, otros insumos diferentes al de la fundición, y aunque en sí el proceso es el mismo hay una variación técnica”, explicó el académico.

El próximo objetivo del grupo es continuar sus procesos de investigación-creación, pero ya no con esta técnica de fundición, sino con otras, pues según el docente, este campo es muy amplio. “Buscamos seguir aprendiendo para poder poner eso al servicio de la creación artística”, precisó antes de manifestar que la idea también es empezar a documentar el proceso.

La exposición es una muestra también de los desarrollos alcanzados por los grupos estudiantiles a partir de los recursos que, mediante convocatorias, les brinda Bienestar Universitario de la Sede Bogotá, con el apoyo de Bienestar de la Facultad de Artes.

“Estos grupos los financia Bienestar con convocatorias semestrales. Si hay estudiantes que quieran vincularse a nuestro grupo, pueden conversar conmigo o con Mauricio Vargas, porque también desde Bienestar están interesados en que el grupo siga, en que no se cierre. La idea es que unos vayan entrando a medida que los otros se van graduando; esto, debido a que tienen que ser estudiantes activos”, concluyó el profesor Alexander Romero.